Nos vemos en…

By Carlota y Virginia

Hace un año publicábamos aquí nuestro primer artículo. Un año muy especial, un año de cambios, de crecimiento  y de reciclaje, durante el que los momentos compartidos y las reflexiones de este blog nos han ido acompañando en el viaje.

Un viaje que hoy llega a su fin,  porque esta bitácora se detiene por un tiempo indefinido. Los últimos meses hemos estado  construyendo nuevos barcos, y podéis leer ya a Carlota en su nuevo blog “El Deporte Inspira”, en la web del  www.despachodeldeporte.com; y ya estamos también terminando el espacio de Virginia, que en breve estará en red en www.comunicacionmasd.com

En esta nueva travesía que emprendemos nos llevaremos la esencia que ha guiado nuestros posts: deporte y comunicación, dos ámbitos distintos pero con mucho en común, sobre todo si se enfocan en producir cambios.

Allí no hablaremos ya de de historias de la infancia, ni de pruebas personales, ni de nuestros rincones riojanos. Pero como nos ha reportado tanto placer, y tantas risas, hacerlo, hemos decidido que seguiremos apuntando estos recuerdos por si el destino hace que nos volvamos a juntar en la red.

Nos da pena marcharnos porque ha sido un placer escribir aquí, sabiendo que alguien te va a leer con respeto, con ánimo de crítica constructiva, con expectativas, o simplemente por disfrutar de la lectura.

Mil gracias por vuestro apoyo, nos vemos en la red,
Carlota y Virginia

carlotayvirginia

#cooperaciónESdesarrollo

#cooperacionESdesarrollo

By Virginia
Estos días la Cooperación Española celebra la creación hace 25 años de la AECID, el organismo gubernamental que gestiona parte de nuestros impuestos destinados a luchar contra la pobreza en los países en vías de desarrollo.

El desastre ocurrido en Filipinas la semana pasada, ha devuelto a nuestra sociedad las ganas de compartir, lo poco o mucho que tengamos, con quienes de un plumazo lo pierden todo. Ya dicen las ONG que España dona a golpe de emoción, y es más fácil identificarse con una emergencia rápida y mediática que con una crisis crónica, como la del Sahel, o una democracia débil, como en muchos de los países con los que cooperamos. Pero al menos, ahora que parecía que habíamos olvidado que vivimos en un mundo interconectado, y que ayudar no es sólo una cuestión de ricos, sino de justicia social, la opinión pública parece que dice que la cooperación si le importa.

Y es que últimamente en el discurso mediático y en nuestro imaginario colectivo, se estaba enfrentando a los pobres de aquí con los de allá, en una batalla imaginaria entre pensiones o cooperación. Y eso que nuestra Ayuda Oficial al Desarrollo está muy lejos de alcanzar el acuerdo de mínimos que fue destinar el 0,7% del PIB a esta misión y la menguante cantidad del dinero que la Aecid destina a luchar contra la pobreza apenas tendría impacto en la recesión aquí.

weneedhelp

Pero, en los países de destino, los resultados que se consiguen con el dinero público destinado a luchar contra la pobreza se miden en millones de vidas salvadas. Y aunque aún hay margen para mejorar la transparencia o la gestión, durante estos años de trabajo en varias ONG y en la AECID, no he hecho sino convencerme de que ésta es una política pública que, a pesar de su juventud (en los 80 aun éramos receptores y no donantes)y sus correspondientes errores, consigue resultados.

CartelcooperacionESdesarrolloHasta el 6 de enero se exhibe en el Conde Duque de Madrid la exposición “cooperación ES desarrollo”, una muestra planteada como un acercamiento al ámbito de la cooperación que no está dirigida exclusivamente a un público especializado, y que por ello os animo a visitar. Allí se recogen casos de éxito, como el de La Chureca en Nicaragua, las mujeres de la fresa de Marruecos, el Centro de Investigación en Malaria de Mozambique, el centro nutricional en Níger… que están transformando vidas.

Como dice Gioconda Belli en el catálogo de la exposición en el que he tenido la suerte de participar, esta solidaridad generosa, esta presencia viva crea un espacio real para la esperanza. Es un magnífico ejemplo de cómo la cooperación puede, desde las huellas de Acahualinca hasta el vuelo de la poesía hacer una huella profunda e inolvidable que marque el camino hacia el mundo más justo que todos anhelamos para el futuro.

¡Felicidades, cooperación, (aunque ojalá que no tuvieras que cumplir otros 25)!

Adiós María

by Carlota

María de Villota en un coche de Fórmula 1

Como deportista nunca he tenido ídolos; sin embargo he aprendido de cada uno de los deportistas que he conocido a lo largo de mi carrera deportiva y también profesional. María me impactó desde el principio….

María de Villota y Carlota CastrejanaLa primera vez que nos encontramos fue en mi primera etapa de Directora General de Deportes en la Comunidad de Madrid. Ella buscaba patrocinio para entonces la Superleague  Formula y teníamos fijada un reunión en la Consejería. Preparada, profesional, cercana y excelente comunicadora, me presentó su increíble proyecto y su necesidad prioritaria de conseguir patrocinio en un breve periodo de tiempo. Para mí su propuesta era inviable dentro de las políticas deportivas regionales, pero María lo entendió e incluso sonrió: sabía que le ayudaría en todo lo que pudiese. Tras una breve pausa, las dos dejamos de representar nuestro papel; yo me relajé y ella cambió su tono y  continuamos hablando como simples deportistas. Conectamos profundamente y charlamos sin mirar el reloj  sobre nuestras carreras deportivas en las que sobre todo encontramos puntos en común y vidas mucho más cercanas de las que inicialmente imaginamos. Desde ese momento nos hicimos amigas para siempre.

La vida es un regalo, el libro de María de Villota

La vida es un regalo, el libro de María de Villota

María ya era especial antes del accidente: era positiva, luchadora, excepcional….pero el gran publico todavía no la conocía. El accidente le hizo cambiar sus objetivos vitales, pero manteniendo siempre la misma fuerza interior, la que le llevó a ser piloto de Formula I, a vencer al accidente mas traumático, a reinventarse y a transformar todas sus energías en ayudar a los demás.

María fue y tuvo todo, pero nos dejó tanto que es imposible que olvidemos su sonrisa, su dulzura, su fuerza y sus mensajes. Hoy me siento muy triste, la sensación de pérdida y de injusticia es atroz, pero María negoció un año de prórroga para acabar de encontrar el sentido a la vida, para decir te quiero, para abrazar y para ver todavía mas lejos que nunca anteriormente. Hoy me siento muy triste pero María nos ha regalado toda la fuerza y las claves para intentar ser mejores que ayer, y me he puesto el firme propósito de conseguirlo.
Gracias María

Carlota Castrejana y María de Villota en los Premios Cosmopolitan 2012

Juntas en los Premios Cosmopolitan 2012

De anémonas y otras historias de verano

By Virginia
Aun se va agosto por la puerta, y ya lo estoy echando de menos. Y llevo todo el mes con un post en la punta de los dedos, pero no es hasta ahora, que oscureció antes, que por fin he tenido tiempo de sentarme y desoxidar el teclado. Y aunque los primeros clientes del trimestre, benditos sean, llegaron en vacaciones y no he apagado ni un día el móvil ni el ordenador, no he sido capaz hasta ahora de sacar un momento para cumplir con nuestro blog.

anemona

Cuidado con las anémonas, primas de las medusas, pican.

Y yo os iba a contar una historia de anémonas, y de otros riesgos tontos que nos acechan en verano; que no hace falta irse a bucear con tiburones al Blue Hole para cometer imprudencias, que a veces es peor lavar un cubo en la orilla o coger el camino equivocado, y cuando llega el calor se nos olvida además no sobrepasar nuestras capacidades y las pautas de seguridad básica con las que mejoraríamos bastante.

Pero hoy que por fin me he echado una chaqueta, y estoy aquí poniéndome al día con el reader de mi wordpress, prefiero ya dejar a un lado el estío, y dejaros estas lecturas, que me han sentado muy bien para afrontar el otoño que se acerca.

En el Blog 3500 Millones, están analizando lo que hace estos días el G20 en San Petersburgo; al principio da pereza ponerse seria tan pronto, pero Las Reincidentes nos recuerdan que de cara al nuevo curso, hay mucho por hacer.

Tras tanta intensidad necesitaba unas risas, y ahí está una Mamá española en Alemania para traerlas a carcajadas. Muy identificada con lo de la anarquía veraniega.

Me dejo para más adelante el espacio de #periodismocomprometido y también las charlas de Ted que me he perdido, aunque ya he ojeado una sobre el stress que, dadas las fechas antes o después necesitaré.

Mientras le echáis un ojo a esta lectura ligera, Carlota vuelve de Buenos Aires y nos cuenta que ha pasado allí. ¡Suerte Madrid!

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Se acabó el merodear, sniff

Y la historia sigue así

By Carlota

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Entre las dos campeonas de Europa, Amaya y Elisa.

Julio ha entrado con fuerza. Para la mayoría las vacaciones están cercanas, pero para el deporte en estos meses estivales todo está al rojo vivo: selecciones nacionales, fichajes, planificaciones de temporada, cambios trascendentales para la temporada que viene y Madrid 2020 haciendo todos los deberes de cara al 7 de septiembre.
Julio ha entrado con fuerza: la mayoría han empezado tristes o decepcionados y otros lo hemos hecho contentos e inspirados…es lo que tiene diversificar en deporte. Fin de semana completo. Podría haber sido perfecto pero la roja masculina de fútbol tuvo su peor día en una cita importante, aunque como dice del Bosque “a veces es bueno perder”. Sin embargo, la roja femenina de baloncesto conseguía la gloria y lo veían mas de 1.000.000 de espectadores. La despedida de dos grandes amigas del baloncesto Elisa Aguilar y Amaya Valdemoro hacen todavía mas bella la historia. Una historia de juventud y madurez, de ambición y humildad, de autoconfianza y apoyo y de presión y buen rollo. Una historia de talento y de buen baloncesto protagonizado por mujeres, 50 años desde la primera selección nacional, 20 años desde la primera medalla europea. En el año 1991 la historia que se sigue escribiendo de forma cada vez mas brillante empezaba así…. enhorabuena al deporte y en especial al deporte femenino.

Estrés hídrico

Como os contamos en nuestro anterior post, la semana pasada nos sumamos a la campaña de ONGAWA #sinaguanohaynada y nos pusimos en la piel de las 783 millones de personas que en el mundo no tienen acceso a una fuente de agua potable. Bueno, más o menos, porque lo que hicimos fue vivir con 50 litros de agua durante un día, que es el mínimo que la Organización Mundial de la Salud recomienda para vivir con dignidad y un mínimo de higiene.

cactusLa primera conclusión de esta experiencia es el título de esta entrada. Como nos dijo nuestra prima Elisa, la medioambientalista de la familia, nuestra sensación durante todo el día se parece a lo que les pasa a las plantas con deficientes condiciones de humedad: el estrés hídrico. Tener en la cabeza constantemente un conjunto de sumas y restas de litros para poder llegar a la noche sin pasar sed, produce estrés. Y no mola vivir con más estrés. Pero el ejercicio ha resultado muy útil para darnos cuenta de las buenas prácticas que podemos poner en marcha para no desperdiciar un bien finito y que no nos pertenece.

Segunda conclusión. Somos taaaan afortunadas. Porque aunque tuviéramos que vivir siempre con esos 50 litros, cosa que podría suceder en un futuro no tan lejano, podríamos llegar a adaptarnos (como las plantas también). Siempre y cuando el agua fuera segura, y no hubiera imprevistos, o enfermedades, o diarreas de nuestros bebés, segunda mayor causa de muerte de menores de cinco años a pesar de ser algo prevenible y tratable.

Pero bueno, seguro que tenéis curiosidad por saber si fuimos capaces de llegar al final de día…

En casa de Virginia
Por la mañana estoy tan dormida que olvidé lo de acumular cisternas del WC, así que empiezo desperdiciando 3 valiosos litros (luego irán otros cuantos más). Me he lanzado a la ducha para aprovechar el agua caliente que ha dejado Fernando y he lavado, acondicionado y aclarado mi larguísimo pelo en sólo 1 minuto y medio (y ahí van otros 15 litros). Pero es que aprendí mucho de las duchas con botella que he practicado cuando he trabajado en emergencias humanitarias, y que os contaré en otra ocasión. No son casuales los peinados típicos de las mujeres de las regiones con más sequía: trencitas, rastas… Yo me lo he cortado cada vez que he ido a una misión.

Nada de dejarle jugar a L. con el agua, lo que más le gusta del mundo desde que es un bebé y la miró cayendo del grifo con estupefacción. Todo con palangana. Ahora entiendo los aguamaniles que hasta hace poco eran un mueble más en cada casa, ¿los recordáis?

Los cafés se llevan un cuarto de litro, bebo medio litro más de lo que pensaba porque aprieta el calor y casi pierdo el autobús, y aunque he regado las plantas con el agua de la secadora, no ha sido suficiente y he necesitado cinco litros más (con regadera, nada de manguera, of course). Mis electrodomésticos son eficientes, y aun así, otros 15 litros por lavado. Con eso, y aunque ya tendré ropa y cacharros limpios para toda la semana … no hace falta calculadora para saber que me he pasado, y con creces. La última cuchara del día la he lavado con un hilillo de agua y sin jabón. Y a la peque, mini bañera. Sólo un día, y ya he empezado a rebajar el grado de higiene. A largo plazo… enfermedades.

En casa de Carlota
Lo primero que pensé cuando empezaba el día fue “En que lío me ha metido Virginia…..no sé decirle que no. Pero me he comprometido y tengo que hacerlo… y conseguirlo”. Lo explicaré muy brevemente, porque seguro que lo imagináis perfectamente. Después de salir a correr por la mañana la ducha exprés de 1 minuto (10 litros) ha sido “un jarro de agua fría” y eso que en el segundo 30 ya salía caliente. He intentado mantener todos los hábitos diarios de higiene y los de hogar estrictamente imprescindibles, pero utilizando lo mínimo necesario que había medido previamente; y desde luego que no tienes la misma sensación de limpieza. He bañado a los bebés (mellizos) a la vez, para lo que he necesitado algo más de logística que otros días. La rutina diaria no ha variado. Además ha sido un día lleno de reuniones y suelo ir con mi botellita de agua, aunque hoy sólo he bebido un litro. Prueba conseguida. Conclusiones: sin duda podemos reducir el consumo de agua en las sociedades desarrolladas sin renunciar a nada, pero otra cosa es tener que adaptarte a cantidades mínimas (50 litros) y que además hay que conseguir caminando muchos km. La angustia por la higiene y las enfermedades asociadas a la falta de ella es el mayor drama, mucho más si piensas en niños pequeños… y eso que los míos todavía no se meten en charcos.

Carlota y Virginia

Tenemos un reto: vivir con 50 litros de agua

Así es. La ONG ONGAWA, Ingeniería para el Desarrollo Humano, nos ha propuesto sumarnos a su campaña de sensibilización #sinaguanohaynada con la que quiere comprometer a personas e instituciones en la solución a la problemática global de acceso al agua, que tiene tremendas consecuencias sobre la salud, la educación o los ingresos de millones de personas en países en desarrollo.

mundoagua

El objetivo es que nos pongamos en la piel de esas personas en el mundo, 783.000.000, que no tienen acceso a una fuente de agua cercana y consumen la que pueden acarrear a lo largo del día, agua no siempre pura ni salubre además. Y también, añadimos, nos ayudará a ser conscientes del derroche diario que realizamos nosotras de un bien del que parece hayamos pensado que es infinito.

50 litros no es ni de lejos la cantidad de la que disponen muchas familias en tantas partes del mundo, pero es el mínimo recomendado por la Organización Mundial de la Salud para vivir con dignidad y sin riesgo para la salud. Y si tenemos en cuenta que nuestra ducha consume al menos 10 litros por minuto, la cisterna del WC 3 litros por descarga, o una lavadora no eficiente hasta 20 litros por kilo de ropa… estamos ya nerviosas pensando en cómo nos las vamos a arreglar.

50 litros es también el nombre del blog en el que los miembros de ONGAWA han contado durante los dos últimos años su experiencia durante 21 días viviendo con esta cantidad; en la última edición, además, acarreándola desde fuentes públicas, cada vez más difíciles de encontrar en una gran ciudad. Y eso que nuestro país ha liderado el Blue Group, que defiende el agua como un derecho humano fundamental. Imaginad lo que supone esto para las mujeres y niños (que son quienes en su mayoría se encargan de esta función en los países más vulnerables) y que han de renunciar a ir al colegio, o a dedicarse a otras actividades productivas, poniendo en riesgo muchas veces su integridad, porque la fuente más cercana se encuentra a una media de 6 kilómetros de distancia.

Así que allá vamos. Nosotras la vamos a sacar del grifo, pero próximamente os contaremos cómo hemos pasado un día de casi verano midiendo cada gota que nuestra familia consume. ¿Os animáis a probarlo con nosotras?

Carlota y Virginia.